Economía de Francisco: El Papa pide a los jóvenes que se involucren en la construcción del presente y el futuro

Vaticano, 23 de noviembre. 20 / 11:14 am (ACI).- «No puede permanecer fuera donde se construyen el presente y el futuro», fue uno de los mensajes centrales del Papa a los jóvenes participantes del encuentro internacional «Economía de Francisco», que tuvo lugar en Asís, del 19 al 21 de noviembre.

Los protagonistas de esta iniciativa son jóvenes economistas y emprendedores de todo el mundo. Tendría lugar del 26 al 28 de marzo de 2020 en Asís, pero debido al COVID-19 se pospuso a noviembre.

«Ve Francisco, y reconstruye mi casa que, como ves, está en ruinas.» Estas fueron las palabras que movilizaron al joven Francisco y se convierten en un llamamiento especial para cada uno de nosotros. Cuando te sientes llamado, involucrado y protagonista de la normalidad para ‘construir’, sabes decir ‘sí’, y esto da esperanza», dijo el Papa a través de un mensaje en video enviado a la ocasión.

Para el Papa Francisco, «este encuentro virtual en Asís no es un punto de llegada, sino el impulso inicial de un proceso que estamos invitados a vivir como vocación, como cultura y como pacto».

«Usted expresa una sensibilidad y preocupación especiales para identificar los aspectos cruciales que nos requieren. Lo hicieron desde una perspectiva particular: la economía, que es su campo de investigación, estudio y trabajo. Saben que otra narrativa económica es urgente, debemos asumir responsablemente que «el sistema mundial actual es insostenible desde diversos puntos de vista» y llega principalmente a nuestra tierra hermana, tan gravemente maltratada y calmada, y a los más pobres y excluidos». Las dos cosas van juntas, la explotación de la tierra hace que tenga «muchos pobres y excluidos. Son los primeros afectados… e incluso los primeros olvidados», describió el Papa sobre la situación actual.

En este contexto, dijo a los jóvenes que «están llamados a influir concretamente en sus ciudades y universidades, empleos y sindicatos, empresas y movimientos, cargos públicos y privados con inteligencia, determinación y convicción para llegar al núcleo y corazón donde gestionan y deciden los informes y paradigmas».

«Esto me movilizó para invitarlos a hacer este pacto», dijo.

El Santo Padre lamentó que «la gravedad de la situación actual, que la pandemia de Covid-19 ha hecho aún más evidente, requiere una conciencia responsable de todos los agentes sociales, de todos nosotros, entre los que tienes un papel primordial».

«Las consecuencias de nuestras acciones y decisiones les afectarán en primera persona, por lo que no pueden quedar fuera del embarazo no sólo de su futuro, sino de su presente», recordó.

En otro momento, el Papa dijo que si bien es urgente encontrar respuestas a las dificultades actuales, «es imperativo fomentar y alentar a los líderes capaces de crear cultura, iniciar procesos – no olvidar esta palabra: iniciar procesos – marcar caminos, ampliar horizontes, crear pertenencias… cada búsqueda de gestionar, cuidar y mejorar nuestro hogar común – si quiere ser significativo – requiere cambios en «estilos de vida, modelos de producción y consumo, en las estructuras consolidadas de poder que rigen la sociedad actual».

«Sin lograr esto, no harán nada», dijo.

Por otro lado, ha insistido en la necesidad de «líderes comunitarios e institucionales que puedan asumir los problemas sin ser sus presos» y que cuestionen «la sumisión a ciertas lógicas (ideológicas) que acaben justificando y paralizando todas las acciones ante las injusticias».

«Recordemos, por ejemplo, como señaló Benedicto XVI, que el hambre ‘depende no tanto de la escasez material, sino de la insuficiencia de recursos sociales, el más importante de los cuales es el tipo institucional'», dijo, y añadió que «si son capaces de resolver esto, tendrán el camino abierto al futuro».

Del mismo modo, ha destacado que «la crisis social y económica que muchos sufren en su propia carne y que está mortificando el presente y el futuro con el abandono y la exclusión de tantos niños, adolescentes y familias enteras no tolera que privilegiamos intereses sectoriales sobre el bien común».

«Debemos volver en cierta medida a la mística del bien común», pidió el Papa.

Luego recordó las palabras de São Paulo VI: «El desarrollo no se reduce al mero crecimiento económico. Para que sea un auténtico desarrollo, debe ser integral, lo que significa que debe apuntar a la promoción de cada hombre y de todo hombre. […] cada hombre y cada hombre. No aceptamos separar lo económico del ser humano, el desarrollo de la civilización donde se inserta. Lo que cuenta para nosotros es el hombre, cada hombre, cada grupo de hombres, hasta el punto de entender a toda la humanidad.»

En este sentido, el Papa Francisco dijo que muchos jóvenes «tendrán la oportunidad de actuar e influir en las decisiones macroeconómicas, donde el destino de muchas naciones es

 

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